Que somos de los haitianos, sus victimarios o hermanos solidarios.

Por: Alejandro Santana.

De repente los informes de organismos internacionales nos presentan como los anti negros, los opresores, los que no queremos convivir con los haitianos, los que le causamos Toto tipo de mal.

La realidad dice todo lo contrario, cuando ocurrió el terremoto recibimos en nuestros hospitales a cuantos haitianos nos llegaron heridos y nunca preguntamos quienes pagarían esos servicios médicos, como ocurrió en centros médicos de Miami, que hubo un momento en que se negaron a recibirlos porque no había a quien cobrar.

Los haitianos viven en nuestro territorio desde antes del terremoto debido a las carencias existentes en su territorio, pero el terremoto sólo ha contribuido a exponer en voz mas alta esas carencias de siempre, producto de políticas gubernamentales de desigualdad que ha permitido que pocos haitianos sean muy ricos, pero que la gran mayoría naveguen en la indigencia.

Hoy cuando se quiere controlar esa migración, que la institución tiene un incúmbete serio que conoce cuales son los derechos que hay que observar frente a esos extranjeros, varios organismos, nos satanizan y nos hacen aparecer como los agresores, algo que no es real.

No es real y si nos fuéramos a referir al tema migratorio con honestidad, sin parcialidad política, concluiríamos en que las deportaciones que hoy se hacen de ilegales haitianos, solo los benefician a ellos porque en la medida en que se les permita salir de su país sin ton ni son se le quitaría a la comunidad internacional cumplir con la responsabilidad de construir ese país desvastado.

Ocurre que quienes nos acusan de xenofobitas contra haitianos en su país controlan las migraciones sin respetar los derechos de las personas, tal es el caso que en la actualidad ocurre en Estados Unidos, donde las autoridades están subiendo a los transportes públicos a detectar a los ilegales y desde ahí imponen la deportación, pero entienden que nos deben criticar.

Los países todos tienen leyes migratorias que aplican a voluntad, nosotros tenemos nuestras leyes migratorias, afectadas por la corrupción de varios sectores como son las autoridades, el sector del transporte, que hace un buen negocio moviendo a esos ilegales que pagana hasta 3 veces lo que cuesta un pasaje normal.

Hay otros sectores envueltos en la corrupción; el de la construcción que los usa porque paga los jornales a precios abusivos que estos aceptan para sobrevivir.

Ahora habría que establecer quienes hacen daños a los haitianos, los que los entran de forma ilegal o quienes en cumplimiento de las leyes los devuelven a su país o los obligan a la legalidad.

Pero también habría que estar claro sobre quienes hacen daños a esos haitianos, los que viven satanizando las acciones legales por el hecho de criticar, desconociendo su verdadera responsabilidad frente a ellos.

Hay una realidad; a un año del terremoto ha quedado claro que las figuras internacionales que fueron a Haití solo fueron a hacer relaciones públicas porque los compromisos que asumieron han quedado en promesas.

Pero los dominicanos hemos actuado con hechos constantemente, solidaridad permanente, la real construcción de un hospital para niños de la fundación de Juan Luis Guerra y continua asistencia de salud en nuestros hospitales, haciendo uso del presupuesto destinado para la atención de nuestros conciudadanos
Que somos de los haitianos, sus victimarios o hermanos solidarios. Que somos de los haitianos, sus  victimarios o hermanos solidarios. Reviewed by Emma Pérez on enero 14, 2011 Rating: 5
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