Oficina de 8 a 6, salir y hacer compras en el supermercado, participar de una reunión, en el fin de semana los quehaceres de la casa, ir al salón de belleza, etc. etc. No tengo tiempo ni para ver a mis hijos. ¿Te suena familiar?. En la vida tan apresuradas que llevamos pasamos por alto la importancia de realizar acciones que ayuden a nuestra familia a ser fuerte y saludable, como compartir los alimentos.Que sin importar si es el almuerzo, la cena, el desayuno o la merienda garantizan la salud de todos en casa.
La Psicóloga y Terapeuta Familiar Vivian Fernández, explica que ¨comer en familia ayuda a la unidad de sus integrantes, mejora el aprendizaje de los niños, perfecciona su vocabulario y les motiva a esforzarse más, en especial en el trabajo escolar¨.
¨En los adolescentes tiene un efecto eminentemente positivo en su comportamiento y formación del carácter. El tiempo que comparten en la mesa fomenta una mejor comunicación con sus padres, disminuyendo las probabilidades de que consuman drogas, se depriman o tengan una conducta inadecuada¨, dice Fernández.
¨Además comer juntos garantiza que los padres puedan vigilar de cerca el habito alimenticio de sus hijos, proporcionándoles alimentos que contengan todos los nutrientes que el cuerpo requiere¨, expresa la terapeuta.
Por las múltiples actividades es difícil que toda la familia se reúna diariamente para compartir los alimentos, por lo que te recomendamos agendar un día específico a la semana para cenar, desayunar o almorzar. Lo importante es asegurar la participación de todos.
No te estreses, mientras preparas los alimentos, incentiva a los chiquitos a colocar la mesa y recoger los platos al terminar. Haz que todos participen.
Y recuerda cero disturbios, olvídate de la agenda de trabajo, del celular, de los quehaceres y mantén el televisor apagado. Evita cualquier distracción y disfruten pasar tiempo en familia.
Reviewed by Emma Pérez
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noviembre 04, 2011
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