martes, 14 de marzo de 2017

Madre implora justicia sumida en llanto y tristeza

Entrevista a la Sra. Kenia Amparo, madre de la niña que apareció en basurero. Hoy/ Aracelis Mena. 13/03/2017Llanto, lágrimas y tristeza desdibujan el rostro de Kenia Amparo, la mujer que perdió a su hija de 13 años el pasado 5 de marzo, cuando desconocidos la raptaron, la violaron y la asesinaron. El cuerpo, envuelto en una sábana dentro de una funda plástica, apareció al día siguiente en los alrededores del Faro a Colón, en Villa Faro, Santo Domingo Este.


Amparo es un alma desgarrada que solo implora justicia, para que los responsables paguen por el crimen que cometieron.

Su grito es un profundo clamor de justicia, acompañado de lágrimas que ruedan por su cara y la sumen en pena y dolor. No es para menos: su hija Vianela Amparo era todo para ella.

“Mi hija, que era mi vida, siempre estaba conmigo. Mi niña, que me daba muchos besos y abrazos. Era todo para mí. Todas mis ilusiones estaban con ella. Me arrancaron todo”, dice con voz entrecortada.

Amparo insta a las autoridades a que agilicen las investigaciones y den con los culpables.
A propósito, señala que la Policía Nacional se comunica con ella y que hay una investigación en marcha, pero cree que los esfuerzos hasta ahora han resultado estériles.

De paso, le hace un llamado al presidente Danilo Medina para que ordene la solución del caso, y dice confiar en que se hará justicia.

Una vida rota. Vianela Amparo era melliza de Vianelo, y tenía dos hermanos más. Estaba en octavo grado y era una estudiante sobresaliente. Su aspiración era ser médico cirujano. Era tan apegada a su madre, que le cocinaba, le lavaba y hasta la bañaba.

Kenia la recuerda como una niña “muy dinámica y excelente en su escuela, a quien todo el mundo quería”.

Vianela solo salía al patio, por lo que su desaparición y posterior muerte causaron conmoción en la comunidad. “Mi niña no salía de aquí, se manejaba en este entorno”, apunta la madre.

Tan pronto se supo de su desaparición, los vecinos emprendieron la búsqueda con una foto de ella.
La pequeña apareció desnuda, violada y con la cabeza destrozada.

Según Kenia Amparo, el pasado sábado un desconocido llamó a su sobrina Wineisy Amparo y la amenazó con robársela y propinarle 17 tiros.

Primero la llamaron en privado y, al ver que Wineisy no recibía la llamada, entonces volvieron a llamarla desde un número identificable.
El número telefónico de Wineisy, de 14 años, figuraba en el retrato utilizado para tratar de dar con el paradero de la víctima.
Las autoridades investigan la procedencia de esas llamadas, e intentan capturar a los culpables del crimen.
Mientras tanto, Kenia Amparo teme por su vida y vive sin aliento.

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