El exempleado expresó que fue despedido tras lo que alega fueron años de abusos, exposición a plagas, contaminación y supuesta fuga de gas.
El denunciante mostró videos y fotos de la alegada pizzería Alexa, donde se muestran ratones alrededor de las masas, un horno mugriento e infestación de cucarachas que rodeaban la pared junto a la estufa.
Añadió que el referido negocio le negó sus prestaciones laborales, por lo que exige su compensación legal por el tiempo que laboró en el lugar.
Asimismo, detalló que los dueños tienen otras dos sucursales en Hato Mayor y una en San Pedro de Macorís.
El hombre quien fue despedido el pasado 8 de febrero, alega que los propietarios del local estaban al tanto de la situación pero nunca intervinieron para resolverlo.
En las imágenes ofrecidas se puede observar la mano del querellante con quemaduras superficiales y condimentos en galones aparentemente fermentados.