La convocatoria fue realizada por el sindicato de maquinistas SEMAF, que agrupa a los conductores de trenes, como respuesta al deterioro de la seguridad en la red ferroviaria y para exigir medidas urgentes que garanticen la integridad de los trabajadores y de los usuarios del servicio.
La decisión se produce luego de que se registraran al menos tres descarrilamientos en un período de 48 horas, entre ellos el ocurrido en Adamuz, en la provincia de Córdoba, y otro en Gelida, en Barcelona, ambos con víctimas mortales y decenas de heridos.
El gremio informó que la huelga afectará a todas las compañías ferroviarias que operan en el país y aseguró que se trata de la única vía legal que les queda para exigir mayores garantías de seguridad y mejoras en el sistema ferroviario.
Mientras tanto, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar las causas de los siniestros, en medio de un cruce de señalamientos entre el Gobierno, las empresas operadoras y los sindicatos sobre el estado de las infraestructuras y su mantenimiento.