En ese sentido, el funcionario precisó que ordenó la aplicación de mayores controles de seguridad y supervisión, especialmente dirigidos a pasajeros con perfiles previamente identificados como sospechosos de incurrir en este tipo de prácticas.
“El objetivo no es molestar al pasajero común ni entorpecer el flujo normal de viajeros, sino garantizar que se cumpla la ley y que quienes traen mercancías para fines comerciales paguen los impuestos que corresponden”, subrayó Arroyo.
El director de Aduanas explicó que el personal en la terminal aérea trabaja de manera permanente en la detección de contrabando, invitando a los pasajeros a pasar su equipaje de una manera aleatoria, por las máquinas de rayos X instaladas en las áreas de Aduanas, con el fin de establecer si transportan artículos de naturaleza comercial.
Arroyo citó ejemplos concretos de estas prácticas irregulares, al señalar que se han registrado casos en los que a una sola persona se le han retenido entre 15 y 20 frascos de perfumes de alto costo, lo que evidencia un propósito comercial. “A esas personas se les aplica la ley y deben pagar los impuestos para poder retirar la mercancía de Aduanas”, puntualizó.
Asimismo, el funcionario se refirió a las quejas que con frecuencia circulan en redes sociales y algunos medios digitales, asegurando que en la mayoría de los casos provienen de personas que han sido obligadas a pagar impuestos por mercancías comerciales que intentaban introducir al país de manera irregular.