Los dos jóvenes murieron en un ataque de un dron israelí mientras se desplazaban por la carretera Salah al Din, cerca de la ciudad de al Masdar. Además, otras personas resultaron heridas en el mismo bombardeo.
Los cuerpos de las víctimas fueron trasladados al Hospital los Mártires de al Aqsa. En el mismo centro hospitalario, también llegó el cadáver de una mujer que falleció en otro ataque aéreo en la misma ciudad.
Poco después, en la ciudad de Jan Yunis, en el sur de Gaza, un hombre fue abatido por disparos del Ejército israelí. La víctima fue trasladada primero al Hospital Amal y luego al Hospital Naser.
Desde el comienzo del alto el fuego hace cuatro meses, cerca de 590 palestinos han muerto y más de 1.500 han resultado heridos por ataques israelíes, según cifras del Ministerio de Sanidad de Gaza. El número total de fallecidos desde el inicio de la ofensiva israelí en 2023 ya supera los 72.000.
A pesar de la tregua, los ataques israelíes siguen de manera esporádica. Israel afirma que dispara contra palestinos que se acercan a las posiciones militares israelíes en la línea amarilla, una zona no explícitamente definida pero que aún está bajo su control.
En otro ataque reciente, al menos nueve palestinos murieron el lunes, entre ellos cuatro presuntos milicianos que, según el Ejército israelí, dispararon contra soldados tras salir de un túnel en Rafah. También fallecieron otras cuatro personas que se habían refugiado en una vivienda bombardeada en Gaza, y una quinta víctima murió en un ataque aéreo en Deir al Balah, en el centro de Gaza.