La situación se registra específicamente en la prolongación Don Bosco, la avenida Antonio Suberví, que conecta con el municipio de Villa Central, y la avenida Casandra Damirón, una de las principales rutas hacia el municipio cabecera de Barahona.
A esto se suma la ausencia de señalización preventiva que alerte a los conductores sobre los obstáculos, aumentando el riesgo de accidente, especialmente en horas nocturnas o en condiciones de poca visibilidad.
Conductores y motoristas expresaron que deben maniobrar de forma peligrosa para evitar los materiales. Indican que esto podría provocar colisiones o deslizamientos, afectando tanto a vehículos como a peatones.
Ante esta problemática, comunitarios que a diario utilizan las vías hicieron un llamado al alcalde Mictor Fernández para que intervenga de manera urgente. Asimismo, para que disponga de medidas de prevención que garanticen la seguridad vial en estas importantes avenidas del casco urbano de la ciudad.