De acuerdo con el diario local Dhaka Tribune, el autobús de la empresa Shouharda Paribahan se encontraba detenido, esperando abordar un transbordador, cuando la embarcación Hasna Hena impactó contra el pontón de atraque. La colisión desató el caos y provocó que el conductor perdiera el control, precipitándose al agua con decenas de pasajeros a bordo.
Los equipos de rescate trabajaron durante horas en condiciones complejas hasta lograr reflotar el autobús en la madrugada, utilizando la embarcación de salvamento Hamza. En su interior se recuperaron 23 cuerpos sin vida.
Víctimas y rescate
El número de fallecidos ascendió a 25 tras confirmarse la muerte de dos mujeres que habían sido rescatadas con vida, pero que no lograron sobrevivir a las graves heridas. Entre las víctimas se encuentran once mujeres, siete hombres y cinco niños, incluido un bebé de apenas siete meses.
Las autoridades informaron que la mayoría de los cuerpos ya han sido identificados y entregados a sus familiares en el mismo muelle, en medio de escenas de profundo dolor.
Investigación en curso
Tras el siniestro, la administración distrital anunció la creación de un comité de investigación integrado por cinco miembros, encabezado por el magistrado adicional Uchen Mey. El objetivo es esclarecer si hubo negligencia en la maniobra del transbordador que desencadenó la tragedia.
Un problema recurrente
Este tipo de accidentes no es aislado en Bangladés. El país, atravesado por cientos de ríos, depende en gran medida del transporte fluvial para la movilidad de su población.
A pesar de los esfuerzos recientes por modernizar las infraestructuras, los accidentes en puertos y muelles continúan registrándose cada año. Las causas suelen estar relacionadas con protocolos de seguridad deficientes, sobrecarga de embarcaciones y el deterioro de los sistemas de atraque.
La tragedia vuelve a poner en evidencia la urgente necesidad de reforzar las medidas de seguridad para evitar que hechos como este sigan cobrando vidas.