Internos de Las Parras pudieron llamar a familiares; investigan presencia de 2 mujeres sin parientes en el penal
Según explicó, una vez se realizaron esas comunicaciones, las personas que permanecían en las afueras del recinto abandonaron el lugar. El funcionario también reveló que se investiga la presencia de al menos dos mujeres que participaron en las protestas pese a no tener familiares recluidos en el penal.
Las declaraciones de Santana se produjeron, tras referirse a las decenas de familiares denunciaran el domingo que desconocían la situación de sus allegados tras la suspensión de las visitas en el penal, medida adoptada después de un motín originado por la detección de drogas durante una jornada de visitas de menores.
Narra lo ocurrido el sábado
Según explicó el funcionario, la situación comenzó cuando una mujer que acudió al recinto acompañada de una niña de 11 años para visitar a un interno fue sorprendida intentando introducir sustancias prohibidas. “Al momento de la revisión a la señora se le encontró droga, por lo que fue remitida al Ministerio Público para los fines correspondientes”.
Santana relató que, posteriormente, un privado de libertad que regresaba a su alojamiento tras concluir la visita fue sometido a una inspección de rutina, durante la cual también se le ocupó una sustancia narcótica.
De acuerdo con el director de la DGSPC, tras ese hallazgo se produjeron protestas en algunos alojamientos del centro penitenciario. “Sabemos de lo que se trata. Es protesta para que le dejen entrar la droga, para ellos consumir droga”.
El funcionario rechazó versiones sobre supuestos incendios dentro del recinto y afirmó que la situación fue controlada siguiendo los protocolos establecidos. “No hubo incendio ni nada por el estilo, pero sí hubo que reducir a la obediencia, mediante los procedimientos que indican los protocolos y respetando los derechos humanos, a quienes intentaron alterar el orden”.
Suspendieron visitas por razones de seguridad
Santana explicó que la suspensión de las visitas del domingo respondió a razones preventivas mientras las autoridades desarrollaban una investigación para determinar cómo ingresó la droga al recinto y quiénes serían sus destinatarios.
“Cada vez que hay una situación de anormalidad que puede comprometer la tranquilidad del recinto o la seguridad de las visitas, suspendemos las visitas por prudencia”, manifestó.
No obstante, afirmó que los internos pudieron comunicarse con sus familiares.
“Todos recibieron llamadas por parte de los internos. Ya al final de la tarde no quedaba ningún familiar en las afueras del centro porque habían conversado con sus parientes”, expresó.
Las declaraciones contrastan con los testimonios ofrecidos el domingo por familiares que denunciaban falta de información sobre el estado de los privados de libertad y reclamaban la reanudación de las visitas.
Investigan presencia de mujeres sin familiares recluidos
Durante la entrevista, Santana reveló que mediante el sistema de videovigilancia del recinto se realizó un proceso de identificación facial de las personas que permanecieron en los alrededores del penal durante las protestas.
“Por el momento estamos identificando por lo menos a dos señoras que estaban ahí, pero que no tienen familiares en Las Parras”, afirmó.
Al ser cuestionado sobre las razones de su presencia, respondió que las autoridades mantienen abierta una investigación.
“Estamos investigando. Vamos a averiguar”, indicó.
Actividades retornan a la normalidad
El titular de la DGSPC aseguró que las operaciones en Las Parras retornaron a la normalidad desde el domingo y que los privados de libertad reanudaron sus actividades habituales.
“Ya se abrió el ciclo de desayuno, se montaron en sus autobuses para ir a la justicia y todas las actividades se desarrollan normalmente”, dijo.
Respecto a los internos involucrados en los incidentes, señaló que no serán trasladados a otros centros penitenciarios y que las medidas adoptadas tendrán un enfoque orientado a la salud mental y al tratamiento de las adicciones.
“Son esencialmente medidas psicológicas, porque son adictos que en medio de sus situaciones de adicción se descontrolan y hay que controlarlos, pero también atenderlos desde el punto de vista de la salud mental”, sostuvo.