El primer hecho ocurrió en un establecimiento de bebidas alcohólicas, donde un hombre se presentó portando un fusil o arma larga con el propósito de reclamar el pago de una deuda a otra persona que, supuestamente, se encontraba en el lugar consumiendo bebidas.
De acuerdo con las informaciones ofrecidas, el individuo llegó al negocio visiblemente alterado y exigía la devolución de un dinero que le debían. El propietario del establecimiento aseguró que no tiene ninguna relación con el conflicto y pidió la intervención de las autoridades, al tiempo que expresó su preocupación por el riesgo al que fueron expuestos clientes y empleados.
Según versiones preliminares, el hombre habría mostrado una identificación vinculada a un organismo castrense. Afortunadamente, el arma no fue accionada y el incidente no dejó personas heridas.
En un segundo hecho, ocurrido en Jarabacoa
El pasado martes un haitiano fue detenido por las autoridades tras presuntamente incendiar un colchón dentro de una vivienda debido a una disputa por una deuda de $6,000. De acuerdo con los reportes, el detenido alegó que la persona que le adeudaba el dinero le había prometido saldar la deuda.
Sin embargo, al no concretarse el pago, el hombre habría reaccionado prendiendo fuego al colchón, provocando un incendio que afectó al menos seis viviendas.
Las autoridades informaron que no se registraron víctimas mortales ni personas lesionadas durante el siniestro. El imputado permanece bajo custodia y será sometido a la justicia en las próximas horas.
Ambos casos han generado debates en la opinión pública sobre el manejo de los conflictos personales y las consecuencias de recurrir a la violencia para reclamar supuestas deudas.