El ataque ocurrió en el barrio Tasajero y fue seguido por otras detonaciones en el mismo sector, lo que provocó momentos de pánico entre residentes y comerciantes. La explosión también ocasionó daños materiales en viviendas y establecimientos cercanos.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Norte de Santander, George Quintero, confirmó que entre los heridos hay ocho agentes de la Policía y tres particulares.
llegan camiones cargados de productos agrícolas durante la madrugada, circunstancia que permitió que el vehículo con explosivos pasó desapercibido.
Tras la detonación inicial, desconocidos lanzaron varios artefactos explosivos adicionales en el área. Entre los civiles lesionados figura una mujer que vendía café en un puesto ambulante próximo al lugar del ataque.
El senador Wilmer Carrillo expresó su solidaridad con los policías heridos, sus familiares y los habitantes del sector, quienes vivieron una noche marcada por el miedo y la incertidumbre.
Por su parte, la representante a la Cámara Diana Riveros lamentó que el atentado ocurriera durante las tradicionales Ferias de Cúcuta, cuando la ciudad debía celebrar actividades culturales y comerciales.
«Hoy Cúcuta debía ser noticia por la alegría de sus ferias, no por explosiones, disparos y terror», manifestó la congresista en su cuenta de X.
El atentado ocurre a una semana de la investidura del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien ha prometido combatir con firmeza a los grupos armados ilegales.
Hace apenas tres días, dos policías resultaron heridos en una emboscada contra la caravana del coronel Jorge Andrés Bernal, ocurrida cerca del municipio de El Zulia, a unos 20 minutos de Cúcuta.
En Norte de Santander, especialmente en la región del Catatumbo, operan grupos armados ilegales como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el frente 33 de las disidencias de las FARC, responsables de numerosos hechos de violencia en la zona.