Gaby, como la llamaban sus familiares y amigos, era una joven estadounidense de 20 años. Estudiaba Economía y Negocios con enfoque en francés en la Universidad Georgia Tech, en Atlanta, y esa tarde realizaba snorkel junto a sus padres y hermano en compañía de una guía, cuando de repente fue impactada por una lancha mientras aún se encontraba en el agua.
A más de un mes de ese fatídico 20 de junio, su madre Olga Gómez recuerda a Gaby como una luz que iluminaba a su paso y el centro y motor de su familia.
Olga recuerda cómo su hija era amante de los atardeceres y presenció junto a ella uno de los más lindos en Bahía de las Águilas el día antes de la tragedia, sin imaginar que ese sería el último.
Explicó que al día siguiente ella, su esposo y sus dos hijos realizaron un recorrido de snorkel junto a un equipo de biólogos que les iba explicando lo que veían bajo el agua, hasta que en un momento el equipo que le acompañaba gritaba desesperado en la superficie, alertando de la lancha que cruzó rápidamente donde se encontraban.
Cuando quisieron darse cuenta, una extensa mancha roja teñía las cristalinas aguas de la playa y Gaby se encontraba herida.
Acto seguido, fue trasladada a un hospital en Pedernales, donde falleció.
La familia Cartagena Gómez desconoce a los operadores de la lancha que impactó a Gabriela; sin embargo, el caso se encuentra en manos de la fiscalía, a fin de establecer responsables por el incidente.