“Si hubiese sido yo a ella, ya estaría preso. Ya estoy cansado de la persecución que ella me tiene, no quiero cometer un error”, manifestó con desesperación el afectado al hacer pública su situación.
Rafy Mejía explicó que aporta 20 mil pesos mensuales para la pensión alimenticia de su hijo y sostuvo que nunca ha fallado a dicho compromiso.
Asimismo, Mejía alertó que un alegado capitán de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) se apersonó a su residencia para indagar sobre su dirección, ocupación y horarios de entrada y salida. Ante la gravedad del hecho, presentó una querella formal ante la inspectoría de Asuntos Internos de la Policía Nacional en San Pedro de Macorís, estamento donde afirmó que el caso se encuentra actualmente bajo investigación.
El denunciante explicó que ha puesto más de cuatro denuncias en la Policía en contra de la expareja por agresiones físicas y amenazas de muerte y no han hecho nada. Pidió la intervención de las autoridades para resuelvan este caso.
Sin embargo, indicó que la madre del menor ha promovido reclamos judiciales que han derivado en solicitudes de órdenes de arresto, además de abultar gastos médicos, como un reporte de 100 mil pesos por un internamiento clínico cuya factura real habría sido de solo 14 mil pesos.