Los manifestantes recorrieron varios kilómetros a lo largo de la autopista Duarte, provocando una extensa congestión vehicular en la vía, mientras portaban banderas y pancartas con mensajes de rechazo a la actividad minera en la localidad.
La movilización se desarrolló pese a que el Gobierno dominicano ha negado que exista intención de autorizar la explotación minera a gran escala en esa área. No obstante, los comunitarios mantendrán su lucha en defensa del medioambiente y los recursos naturales de la cordillera.
La marcha vehicular inició en la avenida Circunvalación Norte y tenía previsto avanzar hasta la avenida Hermanas Mirabal, en Santiago.
Esta es la tercera marcha caravana que se realiza “en defensa de la vida, del agua, del medio ambiente y las futuras generaciones”.