El documento, construido a partir de más de 82 mil respuestas de docentes en todo el país, identifica el deterioro del clima escolar, «caracterizado por violencia, acoso e indisciplina», como un desafío crítico y uno de los principales obstáculos para el aprendizaje.
Esta situación, según plantean los docentes, no es aislada, sino parte de un proceso más amplio que afecta directamente el ejercicio de la enseñanza. «El deterioro del clima escolar limita severamente las posibilidades de implementar metodologías activas y garantizar aprendizajes significativos», advierte el documento.
Maestros reportan falta de apoyo institucional
Los maestros atribuyen esta problemática a múltiples factores, entre ellos la falta de apoyo institucional, limitaciones en la aplicación de medidas disciplinarias y cambios normativos que, según sostienen, han reducido su capacidad de intervención en el aula, en un contexto donde también inciden la sobrepoblación y la falta de recursos.
En ese sentido, el informe plantea que la autoridad docente se ha visto debilitada dentro del sistema. «Los educadores reportan sentirse desprotegidos institucionalmente y carentes de competencias específicas para la gestión de conflictos», indican.
Régimen de consecuencias
Como respuesta, los docentes proponen establecer mecanismos más claros de disciplina y respaldo institucional. Entre las medidas planteadas figura la creación de «un régimen integral de consecuencias disciplinarias que fortalezca la autoridad pedagógica docente», con protocolos definidos y apoyo real por parte del sistema educativo.
Las conclusiones forman parte del informe que será discutido en la plenaria del congreso pedagógico, celebrado con motivo del 56 aniversario de la ADP, donde el gremio analiza propuestas para reformar el sistema educativo a partir de las experiencias recogidas en las aulas.